La decisión fue tomada en 2018, cuando México, Estados Unidos y Canadá fueron elegidos sede de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Esto significa que han contado con 8 años de preparación para organizar uno de los eventos deportivos más importantes del mundo.
Pero, ¿por qué tanto tiempo? La respuesta es simple: la magnitud del evento lo exige. Durante estos años ha sido necesario modernizar estadios, coordinar la logística internacional, preparar equipamiento para cada categoría y garantizar que todo funcione de manera eficiente. Además, el turismo juega un papel clave, ya que durante estos meses se espera un incremento significativo en la llegada de visitantes, lo que representa una gran oportunidad económica para los países sede.
La cuenta regresiva inicia este 11 de julio, y con ella crece la emoción rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026. Fanáticos y turistas de todas partes del mundo visitarán México, lo que traerá consigo una importante derrama económica. Desde botanas, bebidas y antojitos mexicanos, hasta souvenirs y experiencias turísticas, todo se verá impulsado por la fiebre mundialista.
Un claro ejemplo es la venta de jerseys. Según datos de Kantar, hasta febrero se han vendido 1.3 millones de jerseys oficiales de la Selección Mexicana, colocándose en el Top 10 de los más vendidos entre los equipos participantes. Esto demuestra el gran entusiasmo de la afición.
Y como ya es tradición, el “México mágico” no se queda atrás: también han surgido versiones más accesibles, con réplicas desde 200 pesos, permitiendo que más aficionados puedan sumarse a la celebración y portar los colores de su selección. Pool CEO. (2026, abril 5). Mundial 2026 dejará derrama económica de 1,200 mdd por turistas y repunte en el consumo. El CEO.